viernes, 6 de julio de 2007

Reflexiones odontológicas


Buen día, desafortunadas personas que han recibido la dirección de este blog. Para inaugurar esta página, quiero contar que hace dos días me sacaron una muela...se qué es un embole pero no me importa, ¡porque para eso es mi blog, caracho!. Bueno, esa visita al dentista disparó estas inquietudes:

a) En el medio de esa sesión de tortura medieval, medio dopado, con gente tironeando de mi pobre muelita y todavía te preguntan: "¿viste el baile de Nina Pelosso en lo de Tinelli?", buaaaaa, ¡anestesia total por favor!;

b) Cuando el Sr. dentista mira todo el instrumental usado para despedazarte y dice: "No se que mas hacer, no sale la muela, no sale", no es un buen presagio;

c) La perla negra: cuando terminado el sufrimiento, el Dr. te muestra el cacho de muela ensangrentada y te pregunta: "¿ la querés?".
Por más apego que tenga a las partes de mi cuerpo, creo que no es muy bien visto socialmente andar por ahi con un colgante hecho con muelas aunque por ahí estoy equivocado.

Cualquier semejanza con la realidad, es intencional y deliberada.

Hasta luego, me voy a tomar una sopita.




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